Sería difícil pensar qué relación existe entre una
empresa de tecnología como Apple y un restaurante como ElBulli. Cada una de
estas empresas posee una manera diferente de cómo administrar sus negocios, por
una parte en Apple se preocupan por tener gente con entusiasmo, que sea autónoma
e independiente y dispuesta a dar nuevas ideas que sorprendan cada vez más a
los usuarios, preguntándose siempre que es lo que este desea, con el fin de
ofrecer un producto sencillo pero elegante. Por otra parte, en ElBulli tienen
un modelo organizacional con cinco elementos que son, el énfasis en la
exploración y la creación, una base cognitiva amplia y diversa, una identidad
organizacional fuerte, baja inserción en el sector y un modelo de negocios
abierto.
Dentro de la cultura organizacional de cada una de
estas compañías, se encuentra un factor primordial que hace muy iguales a estas
dos empresas y es lo que las ha llevado a estar donde se encuentran actualmente,
diferenciándolas de otras ofertas del mercado. Este factor se refiere a la
Creatividad y a la capacidad de identificación de oportunidades que les ha
permitido ofrecer siempre productos y
servicios innovadores al usuario. Ambos se encuentran continuamente en una búsqueda
de nuevas ideas, con el fin de no solo satisfacer una necesidad, sino ir mas allá
de lo que es valioso para sus clientes y ofrecer cosas que estos no esperarían.
Sin embargo, cada una de estas empresas tiene una
forma particular de innovar y sorprender al usuario. Por una parte, en ElBulli
el cliente asiste al restaurante para sorprenderse con las nuevas creaciones
del Chef y no precisamente para saciar una necesidad. Por otra parte, en Apple se
busca identificar las necesidades y deseos del cliente, con el fin de
sorprenderlo ofreciendo un producto más allá de sus expectativas. En ambos casos,
prima la creatividad y el deseo por satisfacer a sus clientes, olvidándose de
la competencia y de las tendencias del mercado. El primero ofreciendo una
experiencia de increíbles sabores y texturas y el segundo ofreciendo una forma fácil,
divertida y elegante de comunicarse.
Cabe
resaltar que es necesaria una cultura organizacional de innovación para
garantizar el éxito de todo. Esto quiere decir, que es necesario que haya una
completa integración de cada persona dentro del equipo de trabajo, con el fin
de conseguir diversos puntos de vista,
propuestas e ideas revolucionarias. Y es en esto que el ingeniero industrial debe
trabajar, para dejar atrás los paradigmas y abrirse un poco más a las nuevas
ideas y dejar atrás los modelos convencionalistas.